Consecuencias lógicas con aprendizaje  11

Hace rato quería sentarme a escribir este post, y bueno, si espero el momento ideal jamás llegará! =)

Es sobre los actos y sus consecuencias.

En casa existen las consecuencias. Es decir, si las nenas hacen algo que va en contra a las reglas familiares, o que simplemente estuvo mal, ellas entienden la famosa ley de “causa y efecto”. Para mí es muy importante enseñarles que todo lo que hacemos (y lo que dejamos de hacer) deja una huella y tiene impacto en el ámbito en que nos movemos y en la gente que nos rodea.

La consecuencia llega sobre temas que ya se hablaron y se recontra hablaron. Temas que están más que claros, temas sobre los que ya aprendimos a manejarlos. Es decir, en casa, la consecuencia es un segundo paso, y lejos de verse como un castigo, es nuestra forma de reforzar un aprendizaje.

Pero claro, para que la consecuencia sea realmente consecuencia y no un castigo, debe tener que ver con la acción inicial! Y no siempre es fácil encontrarla.

Les quiero compartir 2 cosas que pasaron en casa, y qué decisión tomamos los dultos:

Un día Gaia se llevó un reloj despertador que les había regalado a las dos al parque de nuestro fraccionamiento. Cuando la fui a buscar porque ya se había cumplido la hora establecida y no llegaba, vi el reloj en medio del pasto, pisado y roto. Demás está decir que le pedí que lo cuidara. Le pregunté qué había pasado y me dijo que lo había dejado tirado en el pasto.
Al día siguiente, ella estaba con el termómetro y le dije que no era algo para jugar, que teníamos que cuidarlo para usarlo en caso de necesidad. A los 10 minutos el termómetro estaba roto en el piso.


En ese momento me preocupó no sólo que no me escuchara, sino que sentí que realmente no tenía idea del valor de las cosas, y era mi responsabilidad enseñárselo. Así que decidimos con papá que ella debería reponer las 2 cosas. Para juntar el dinero, tomé 4 o 5 labores de la casa, de diferente dificultad, y le puse precios. Tuvo 1 mes para juntar el valor total de las 2 cosas rotas.


Para esto, le enseñé a programarse. Con la ayuda de su agenda y la calculadora, fue anotando lo que debería hacer cada día para juntar el dinero en el tiempo estipulado.


Estoy contenta del resultado. No solo valoró mi trabajo en la casa, sino que valoró el esfuerzo de juntar el dinero para comprar algo. Siento que manejamos el tema con asertividad, y fue un aprendizaje real.

¿Y ustedes cómo manejan el difícil tema de las consecuencias? ¿Cómo hacen cuando no hallan una consecuencia congruente con la acción inicial???!!!!

Autor del artículo: Laura Castellaro (315 Posts)

Fundadora de ALAS y argentina adicta al mate, viviendo en México desde 2002. Músico y apasionada investigadora de todo lo que tenga que ver con los procesos de aprendizaje en los niños, proyectos educativos alternativos y necesidades educativas del siglo XXI. Educa sin escuela a sus dos hijas Gaia (2004) y Zyania (2008). Si te interesa el homeschooling, únete a su grupo privado de Facebook!


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11 Comments

Excelente Laura…me encantó lo que hicistes, yo tambien lo hubiera resuelto de esa manera, no nos ha pasado algo así, Dharma es super cuidadosa con sus cosas y con las cosas que no son de ella, es aún más cuidadosa.

Si, a veces resulta díficil encontrar consecuencias lógicas a las cosas para generar aprendizaje y evitar conductas inadecuadas. Acá intenté una vez hacer algo parecido pero no funciono :(

Mi pequeño es muy disperso y para conseguir que cumpliera con las tareas tuve que estar tras él todo el tiempo así que la solución no me pareció tan adecuada. Al final, planteamos una regla de que siempre que quiera usar o tomar algo que no le pertenece debe preguntar primero si puede y si la desacata entonces nosotros tenemos derecho a tomar y hacer lo que queramos con algo de su pertenencia (entiendase juguete).

Además para mantener el orden, lo que ha tomado tiene que regresarlo a su lugar o no se le vuelve a permitir que lo tome por una buena temporada. Aún fallan pero poco a poco ahí vamos.

Un tema muy interesante y muy complicado.
Se mezclan términos de “consecuencia” y “castigo”. Algunos ven la “consecuencia” como “castigo” y otros confunden “castigo” con “consecuencia”.

TODOS nuestros actos tienen consecuencias, sean buenas o malas y por esto también creo que es necesario que los niños aprenden estas consecuencias. Pero al vivir con sus padres estas consecuencias a veces se difuminan, o nosotros les protegemos. Como dices tú: si se rompe algo y nosotros lo reemplazamos sin ningún comentario el niño no aprende que algo roto quiere decir que ya no está.
Como adulto rápidamente sabes que si rompes tu coche, ya no tienes coche. Sin embargo sigue habiendo padres que les compren un coche nuevo a su hijo de 20 años cuando acaba de destrozarlo…………

No siempre es fácil encontrar una consecuencia lógica a los actos de los niños. Si un niño pega a otro ¿Cual es la consecuencia lógica?
Quizás que no pueda jugar durante un rato, o quizás la consecuencia lógica viene sin que lo queremos y el amiguito ya le ha devuelto la torta jejeje. Pero entonces hay que enseñar al otro niño que no se puede devolver la violencia…. pfff, es un tema complicado siempre que aún dará muuuuuucho que hablar.

Aquí en mi casa también aplicamos consecuencias a sus actos. Algunas veces logramos que sean más lógicas y naturales que otras…. pero como no somos padres perfectos….. seguiremos en el intento.

Uff, qué tema tan importante has tocado aquí, Lau! Siento igual que Marvan, que muchas veces es tan difícil llegar a la consecuencia “lógica”, sobre todo cuando tu lógica, resultado de la crianza de tus padres, te dice que cualquier cosa que hagas mal merece una nalgada o un grito o un regaño. Es una tarea ardua ejercitar nuestra mente para pensar en las verdaderas consecuencias LÓGICAS, más allá de los sentimientos que a nosotros nos producen los actos de los niños.
Sin embargo, allí vamos, poco a poco, desaprendiendo y volviendo a aprender, y creo que cada vez vamos un pasito más adelante, y cuando ves resultados positivos en los niños, sientes que ha valido la pena. Especialmente cuando ellos voltean para atrás y se dan cuenta de lo que hicieron mal, sin que uno tenga que señalarlo, e inmediatamente ellos buscan la manera de arreglarlo.

Acá tenemos muuuuuchas situaciones diarias que aprovechamos para enseñar este principio de causa-efecto. Creo que uno de los más frecuentes por acá – con tres hombrecitos casi de la misma edad a quienes les fascina jugar y jugar y jugar, pero que también tienen la necesidad de competir y demostrar su masculinidad continuamente – es el de los pleitos. A ellos les fascina jugar y piden hacerlo, así que el acuerdo en casa es: “pueden jugar, siempre y cuando sea en armonía”. Ellos saben lo que quiere decir armonía: “estar dispuesto a resolver cualquier conflicto que surja hablando y negociando, no golpeando ni gritando ni lloriqueando”. Todo el tiempo surgen conflictos y muchas veces ellos saben arreglarlos bien: piden por favor, toman turnos, persuaden al “agresor” a que sea amable, etc. Pero muchas otras veces no existe esa disposición de hablar y lidiar suavemente, así que comienzan las peleas, los llantos, los gritos. Entonces, como consecuencia lógica (al menos eso creo), el juego se acaba y nos ponemos a hacer otra actividad. Muchas veces se enojan porque ellos quieren seguir jugando, pero entonces yo les digo que no pueden jugar con los ánimos tan exaltados, y que vamos a buscar una actividad para reconciliarnos, tranquilizarnos y volver a nuestra armonía natural. A veces leemos un libro, a veces comemos algo, a veces cada quien hace una actividad individual, a veces hacemos labores que impliquen trabajo en equipo, etc. Cuando todos están “estabilizados” otra vez, entonces les pregunto si quieren intentar jugar otra vez, y muchas veces surge un juego amigable que dura mucho tiempo.

Otro asunto en el que aplicamos consecuencias lógicas es en el principio de: “primero lo primero” Esto quiere decir que antes de ponernos a jugar o ir al parque o hacer lo que nos gusta hacer, los deberes deben estar cubiertos: la casa recogida, ropa doblada, desayuno tomado (a veces lo ven como deber! jajaja), cocina recogida, y labores hechas. Entonces sí, podemos dedicarnos a hacer actividades, jugar, leer, etc. De esta manera es muy fácil hablar con un niño que en cuanto se levanta de la cama quiere ir a jugar wii o ponerse a hacer experimentos, porque solamente hay que recordarle: “primero lo primero – si no hemos hecho lo primero, no podemos hacer lo que nos gusta”, sin necesidad de llegar a pleitos o enojos. Si alguno no quiere hacer sus labores, está bien, pero entonces tampoco puede jugar o hacer otra actividad. Obviamente, ningún niño aguanta estar sentado más de cinco minutos totalmente ocioso, así que prefieren irse a cumplir con sus deberes rápido para luego quedar libres.
Supongo que todas actuamos así… nos apuramos para dejar la casa lista, la ropa doblada, la comida hecha, y luego gozamos los minutos que nos quedan para usar la computadora un rato… al menos yo sí.

Bueno, me extendí mucho y ya se me pasaron mis minutos de computadora! jajaja… las dejo, voy al parque a jugar! Besos!!

wow! gran ejemplo, pero ahora va mi pregunta, como le haces para que entienda una niña de 18 meses que no debe rayar el piso? lo que se me ocurrió fue darle un trapo y que limpiara pero me di cuenta que eso no tuvo efecto porque lo sigue haciendo! ahora mi opción fue quitarle los crayones y mejor darselos bajo supervisión…alguna sugerencia??

Hola Anita,

me parece que tu nena aún es muy pequeña por lo que va a tomar mucho tiempo que lo entienda. A mi parecer podrías comprarle plumones lavables o gises de colores para que sea más fácil limpiar o darle papel cuando veas que esta rayando el piso y decirle que solo ahí. Y tener paciencia por que no lo aprenderá de la noche a la mañana así que para ahorrarte “neurosismos” yo los mantendría alzados y sólo le dejaría usarlos cuando yo pueda estar cerca de ella para cuidar que no raye el piso sino sólo el papel, verás que con el tiempo entiende.

Este tema se torna muy interesante. En el caso que plantea Marvan, la consigna en casa es ya no poder jugar con él por que a fin de cuentas es lo mismo que uno tiende a hacer: si alguien te hace daño te apartas de esa persona. Y cuando se pasa de emoción con el hermanito los separo y soy yo quien entretiene al bb hasta que se le baja un poco por que si no luego pasa que el bb le pega para que lo deje en paz!!!

Y creo que sería muy bueno compartir ideas sobre consecuencias lógicas así que me voy a plantearlo al foro de homeschooling

Alana! gracias por pasarte. Besitos para vos y la dulce Dharma =)

Ivette, según mi experiencia con las nenas, una consecuencia lógica puede funcionar súper bien a los 8 años, pero a los 4 ser un desastre. Como si no fuera difícil poder encontrar una consecuencia lógica… además hay que ver si funciona de acuerdo a la edad de nuestros chicos!!!! =/
Yo con el tema juguetes fui bastante estricta con Gai, pero era una batalla en la que nadie ganaba…. ahora con Zyani reconozco que era muy pequeña par entender las “consecuencias lógicas” que yo implementaba.
Como decís, es un tema que da para mucho, así que espero ansiosa comentarios en tu post.

Marvan! coincido, es un tema interesante y complicado.
Y es verdad, no somos perfectos, y muchas veces no somos muy coherentes con nuestras elecciones de “consecuencias”, o en el enojo del momento resolvemos como podemos.
Cuando leí tu ejemplo del coche, me puse a pensar que en realidad la sociedad toda hace por evitar que los chicos vivan una consecuencia lógica. Te doy un ejemplo tonto. hoy por hoy los chicos tienen TODO de plástico, para que “no se rompa”. hasta sus cubiertos, platos y vasos son de plástico!! todo fabricado para que sea irrompible…. y ellos se acostumbran a que pueden tirar y no poner la atención porque nada se rompe… hasta que toman algo tuyo o de un material rompible… y ¡Zas! ese se rompió….
Cada vez los juegos y cosas que usan los chicos vienen más protegidos, ultra seguros…. y eso tampoco favorece mucho a la toma de conciencia de ciertas “aciones-reacciones”…. no sé si me explico.
Pero bueno, se hace lo que se puede ;)

Y sigo!

Priss!!!! jaja! como muchas veces, nosotros con las nenas hacemos lo mismo cuando pelean. Si hay peleas, ellas eligen: o negociar de alguna manera, o terminar el juego y cada quien por su lado hasta que tengan ganas de jugar con acuerdos.
En cuanto a “lo primero es lo primero” te confieso que es mi intención, pero muchas veces soy yo la que comienza con ellas actividades y se olvida de recordarles que primero hay que recoger lo que tiraron antes… me tengo que poner las pilas.
Pero como decis, hay situaciones que, por más que me queme el cerebro pensando, no encuentro alguna consecuencia lógica a corto plazo… porque esa es otra dificultad!!! si no se lavan los dientes, la consecuencia lógica es que en unos años se les van a picar. pero…. es obvio que esa consecuencia no la podemos usar. entonces? =S

Anita, es importante que cuando vayamos a regañar o a aplicar una consecuencia, nos planteemos primero si la actividad que permitimos y lo que esperábamos de la actitud de nuestros hijos se correspnden con su edad. Si vos le das un vaso de cristal con su leche, lo más probable es que termine en el piso hecho añicos. Y esa sería una equivocación tuya, no de la nena.
En el caso de las crayolas, cuando mis nenas eran más pequeñas yo no les dejaba material a su alcance que pudieran mal utilizar. mejor se los daba yo en un momento en que pudiera estar con ellas ;)

Saludos a todas!!!!!

Bueno mi hija de cuatro años, llevaba tiempo rallando aquí y allá, tampoco funcionó lo de ponerla a limpiar, al principio solo la dejábamos usar los lapices bajo supervisión, primera consecuencia, la segunda fue que lo limpiara, y la que creo que ha funcionado mejor fue que cuando hubo que pintar la casa tuvo que trabajar codo a codo para dejarlo todo bien.
Pero hace poco lo volvió a hacer en el patio, así que creo que tocará repetir trabajo.
Otra cosa que ha ayudado es que al menos una vez por semana le preparo todo para pintar con acuarelas, y un día trabajamos con barro, y otro trabajamos con masa para hornear alguna cosilla, con lo que al tener sus manos ocupadas, disminuye las ganas de pintar en suelos , paredes etc.

Sí Rosa, es muy importante preparar espacios en los que sepamos que nada se romperá o se estropeará, y en lo posible estar cerca por cualquier cosa.

y lo de limpiar me parece estupendo, una consecuencia lógica que no requiere de gritos ni de regaños, sólo eso “si se ensució, se limpia”. Besos!

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