La Pasión, ese gran motor que nos mueve: entrevista a Andrés Pollicini  2

¿Todos nacemos con pasión?
¿Es algo que puede-debe cuidarse para que no muera o es inmortal?
¿Es la pasión la responsable de que Galileo, Copérnico, Einstein, Ghandi, Lennon o Jobs fueran quienes fueron e hicieran lo que hicieron?
¿Se puede prescindir de la pasión para sentirnos felices y plenos?
Conozco a Andrés desde que era muy chiquita. El vivía justo enfrente de nuestra casa, y pasamos juntos nuestra niñez (ja! recuerdo que todos los días él se escapaba de su casa y venía a jugar a la nuestra, y al rato llegaba su mamá enojadísima y se lo llevaba a chancletazos!).
Compartimos cumpleaños, aventuras, pérdidas, infinidad de juegos… ¡Fueron años felices!
Su papá, hijo de italianos, empezó desde abajo y con mucho empuje (¿y pasión?!) logró fundar una empresa de seguros. Su mamá, ama de casa. Es el menor de 3 varones.
Hoy es un gran placer para mí entrevistarlo, y gracias a su propia historia ir desenmarañando este gran misterio de la “Pasión”, el gran motor que nos mueve, nos impulsa y nos motiva.
Ojalá que disfruten de su lectura tanto como yo disfruté al hacerle la entrevista.-



¿A qué edad supiste que querías ser piloto?

A los 16 años supe que quería ser piloto.

¿Cómo nació esta pasión?

Nació mirando al cielo y comprando revistas aerodeportivas de esa época.

¿Tenías en la familia o amigos cercanos a alguien que fuera piloto o te inspirara para serlo?
Nadie cercano volaba y no conocía a nadie que se dedicara a eso.

¿Te gustaba ir a la escuela (primaria-secundaria)?

Nunca me gustó la escuela, porque nada me interesaba; ni la historia que había quedado muy atrás, ni las matemáticas que me complicaban mis tardes de ocio.

¿Eras un buen alumno?

Era un tipo querido a nivel humano por los profes y compañeros pero a nivel estudio no era bueno.

En primer año de secundaria reprobé 9 materias, en segundo 7 y siempre las aprobaba en los recuperatorios, creo que pasaba más por vagancia que por falta de inteligencia. Pero sí disfruté de los amigos y las travesuras del secundario.

¿Qué cosas te enseñaron (o no) en la escuela que posteriormente te sirvieron en tu carrera?

La calidad humana de los profesores me enseñó más que la escuela misma. Uno salió un poco más derecho gracias a ellos también. Te diría que la escuela me aportó más en lo social que en lo académico. Tengo compañeros abogados, ingenieros, y hoy en día si necesito algo, sé que el otro siempre está a tiro. Eso tiene un valor que no se compara a nada material y que te dura para toda la vida.

¿Considerás que tus papás te ayudaron de alguna manera a concretar tu sueño? Si es así, ¿de qué manera lo hicieron?
Sí por supuesto. Era menor cuando me recibí de piloto (17 años) así que ellos me emanciparon para no tener obstáculo legal y siempre alguna ayuda económica hubo de su parte para pagar instructores.

¿Cuáles fueron los pasos que seguiste, las decisiones que tomaste desde que supiste que querías ser piloto hasta ver concretado tu sueño?
En la secundaria, me guardaba el dinero que me daban para ir a bailar, y en vez de salir con mis amigos me pagaba horas de vuelo.

Cuando terminé la secundaria entré a trabajar en la empresa de seguros de mi papá, y mis salarios fueron para comprarme un ultraliviano, que es una aeronave deportiva que por su peso no está considerada un avión.

En realidad hubieron pocas decisiones personales y mucho de destino y buena suerte. Algunos cumplen requisitos legales, dan el examen y nunca consiguen un trabajo para seguir adelante. Yo en eso siempre caía bien parado, y la suerte y destino me hacían estar en el lugar indicado en el momento justo.
Claro que hacía muchos “sociales”. Me hacía conocer en los talleres de aviación donde todos volaban ya en algún lado, y dediqué muchas horas a estar en el aeropuerto conociendo gente.



Mi camino desde que saqué mi licencia hasta hoy fue largo…. rendí la licencia de piloto privado en el año 91, después junté horas volando el avión de un empresario de Iguazú (Argentina) que me dejaba anotarme las horas por llevarlo a Cataratas todos los fines de semana. Me anotaba las horas gratis que a mí me ayudaban a sumar y este señor me daba hotel y comida allá.
Después de eso y con esas horas rendí la licencia de piloto comercial y ya con eso pude volar algunos aviones más, porque era la licencia que me habilitaba legalmente para poder cobrar por los servicios.
Después rendí la licencia de instructor de vuelo con la cual empecé a dar clases en una escuela de Don Torcuato (Buenos Aires) y ahi se computa una hora para el que aprende y una hora al que enseña, con lo cual me fue mucho más fácil llegar a las 900 horas para la licencia de piloto comercial de primera clase que es la que te habilita a poder entrar a una línea aérea.


Luego me fui a vivir al exterior, trabajé en talleres de aviones en Fort Lauderdale en la Florida y después anduve por Italia, Alemania, España y me volví a Argentina en el 2004.

En el 2006 me llaman para trabajar en una aerolínea de Guinea Ecuatorial en Africa. Ahi volé casi un año y regresé a Argentina nuevamente.



Cuando volví, y por gusto personal, saqué la última licencia de vuelo que ya es el tope de todo: la de Piloto de Transporte de Línea Aérea.
En el año 2009 entré en Andes volando un md83 de 165 pasajeros.
En el año 2011 entré a Sol Líneas Aéreas y rendí para comandante de saab 340.

Actualmente estoy en Leal volando otra vez md83….. y en el medio de todo esto mil cosas más, pero tendría que escribirte un libro! (por ahí algún día me agarre la loca y lo escriba).

¿Cuáles fueron las mayores trabas a las que tuviste que enfrentarte a lo largo de estos años?

Las trabas son las propias de un país donde no hay reglas claras, las empresas van conforme a como va el país. Un avión tiene el 90% de los gastos en dólares: repuestos, certificaciones, inspecciones, etc…. son trabas a nivel políticas económicas que hace que una empresa te contrate cuando llegan épocas buenas y que te despidan sin darte las gracias cuando todo en el país se complica. Pero en el balance, siempre el saldo es positivo.

Después de estos años, ¿considerás que tu pasión por volar sigue intacta?
Sigue intacta y se acrecienta porque las tecnologías avanzan y siempre hay cursos más que interesantes por hacer, son siempre desafíos nuevos en el mismo ámbito. Es una industria que evoluciona constantemente y hay que estar acompañándola. Sin pasión eso sería imposible.

¿Tenés algún plan o proyecto para el futuro?

El futuro siempre es incierto, ahora estoy haciendo un curso de inglés operacional para una nueva certificación OACI (Organización Aviación Civil Internacional) que regula el tráfico aéreo en el mundo. Y a seguir esperando y seleccionando oportunidades que se vayan dando. Hay mucha demanda en todo el mundo de Pilotos, cuyo valor principal es la experiencia y es un valor agregado que no se compra, solamente va en lo que uno ha volado a través de los años.

¿Por qué crees que tan poca gente logra hacer en la vida lo que realmente le apasiona?

Buena pregunta. Creo que sueños tenemos todos, y por más que uno le ponga todo de sí, a veces las circunstancias no acompañan. Dinero, obligaciones para con otros, hijos, no sé… hay muchas cosas que a veces nos limitan para hacerlos realidad.

Si tuvieras que dar un consejo a los papás para que ayuden a sus hijos a concretar sus sueños, ¿Qué les dirías?

Bueno soy papá, así que puedo ver dos etapas, según creo yo.
Una donde los chicos no saben lo que quieren y donde los padres tenemos que capacitarlos en base a lo que sabemos que vendrá, por experiencias propias. Por ejemplo, estudiar inglés en un mundo muy globalizado es fundamental. A ninguno le gusta pero hay que obligarlos a ello, quizás negociando un poco entre eso y la Play pero hay que hacerlo porque no están en etapa de decidirlo.
Y luego cuando ellos eligen, sólo acompañarlos en los aciertos y en sus errores. En los dos casos siempre el resultado va a ser positivo.

Andres Pollicini tiene 39 años, es Piloto de Transporte de Línea Aérea; actualmente vuela en Flying América (una compañía con aeronaves MD83 de 165 pasajeros) haciendo vuelos charter desde Buenos Aires a la costa de Brasil, Margarita Venezuela y Punta Cana en República Dominicana.
Piloto desde los 17 años, lleva 22 años de carrera.
Es también instructor de vuelo de avión y operador radiotelefonista restringido con licencia internacional para uso de equipos de radiocomunicaciones. Licencias argentinas ICAO y FAA de los EEUU.

Autor del artículo: Laura Castellaro (315 Posts)

Fundadora de ALAS y argentina adicta al mate, viviendo en México desde 2002. Músico y apasionada investigadora de todo lo que tenga que ver con los procesos de aprendizaje en los niños, proyectos educativos alternativos y necesidades educativas del siglo XXI. Educa sin escuela a sus dos hijas Gaia (2004) y Zyania (2008). Si te interesa el homeschooling, únete a su grupo privado de Facebook!


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